Leyendo la magnífica charla que J de Los Planetas mantiene con Kiko Veneno en el número de febrero de Rockdeluxe aparece el nombre de Triana, grupo andaluz de los años setenta, como uno de los referentes junto a Lole y Manuel del compositor de "Volando Voy". La prematura desaparición de Jesús de la Rosa, líder de Triana, en 1983 a los 35 años dejó huérfana a una generación de músicos que intentaba aunar el rock con las raíces del flamenco. Y obviamente nos permite plantearnos la recurrida cuestión sobre cuál sería el destino actual de aquellos compositores que se fueron antes de tiempo.
No siento especial predilección por el rock progresivo, puedo escuchar a Pink Floyd, Yes o Emerson, Lake & Palmer sin que aparezca en mi el instinto asesino pero nunca los elegiría para disfrutar de una tarde de rock 'n' roll en mi salón, sin embargo con Triana me sucede algo muy diferente, a mitad de los noventa siendo un pipiolo me hice con un doble de Triana y aquellas atmósferas recargadas que puedo detestar en los grupos de habla inglesa me parecían música celestial cuando las impregnaba la voz de Jesús de la Rosa.